Carta abierta

Sra. Ministra de la Vivienda y Urbanismo

Sonia Tschorne

Presente

Estimada Sra.

 

Somos La Coordinadora Nacional de Deudores Habitacionales. Nuestra organización tiene su punto de partida en Noviembre del 2002. En todo este período hemos dado la lucha por buscar una solución definitiva a la grave situación de los Deudores Serviu, Reserva Ministerial y Chile Barrio.

Como es de dominio público la grave situación económica que afecta a trabajadores, con la cesantía y trabajo temporero, irregular y precario, impiden que al menos 180.000 familias puedan pagar la deuda, sin contar aquellos que con mucho esfuerzo logran mantenerse al día, aún a costa de la alimentación, salud y educación. Esta situación de los morosos se ve agravada por la permanente presión de órdenes prejudiciales y judiciales de remate y embargo, que afecta a nuestra salud física sicológica. Esta situación no sólo afecta a los Deudores con el Estado, sino también a los Deudores Serviu-Banco.

Frente a este drama cotidiano, los pobres nos hemos organizado, en diferentes comunas de Santiago y regiones, y hemos desarrollado movilizaciones, planteando propuestas de solución.

Fuimos los impulsores de pagar un Dividendo de Pobre de $ 10.000, desde el 2001 en Buín y en forma masiva en la RM desde Octubre del 2003. Esto no fue por casualidad, nuestra Coordinadora no está porque se nos regale la Vivienda, ni menos mendigar migajas de dividendo, sino que se realice un acto de justicia social, por los postergados de siempre, los desposeídos. Es por eso que el “Dividendo de Pobre” ha sido un Dividendo de Dignidad, Organización y Lucha.

A fines de Marzo del 2004 realizamos una reunión con el Sr. Jaime Ravinet, Ministro de la Vivienda de aquel entonces. En aquella ocasión, el Ministro nos planteo, que una familia que tuviese un ingreso de un millón de pesos anuales no está en condiciones de pagar su dividendo. Se concordó además, la búsqueda de una solución a la Deuda Habitacional a través de la asimilación a la Social Dinámica sin Deuda, con la ficha CAS con que postulamos a nuestra Vivienda.

Esa reunión marcó el inicio de una mesa de trabajo con la Cartera Hipotecaria, para aliviar la angustiante situación de los morosos. Para todos era claro que esa Mesa era sólo un paliativo pero no una solución de fondo, la cual habría que buscarla por la asimilación a la Social Dinámica sin Deuda.

Los cinco Decreto Ley que promulgó el Ministerio, han servido de respiro, y por lo tanto transitorio, a vecinos que tenían un dividendo bajo y con alta morosidad, no solamente a los del Serviu, sino también de Chile Barrio y Reserva Ministerial. Sin embargo, para muchos vecinos esta política no alcanza a ser ni siquiera un calmante, porque el dividendo a pagar, que en demasiados casos es mucho mayor a la mitad de lo que se paga en la actualidad, requiere enormes sacrificio de vida y en no pocos casos es impagable. Por otro lado, no hay una solución para los de la tercera edad que viven en condiciones marginales con pensiones asistenciales. Tampoco las hay para los incapacitados laborales y enfermos terminales, que no teniendo gastos médicos, son impedidos de acceder al trabajo. No hay soluciones para los que en situación de indigencia social, por falta de trabajo y educación, no pueden pagar sus dividendos. Por último, para los deudores al día o aquellos que quedaron morosos en estos últimos meses, tampoco hay beneficios que retribuya su esfuerzo.

Está situación nos indicaba que debíamos avanzar en la búsqueda de una solución de fondo y definitiva.

Con este propósito la Coordinadora Nacional de Deudores Habitacionales nos hemos reunido dos veces con la Comisión de Vivienda de la Cámara de Diputado y una vez con la Comisión de Vivienda del Senado, donde se ha planteado la marginalidad laboral de la que somos prisioneros y que no nos permite, pagar un dividendo, eternamente en desmedro de necesidades básicas como la alimentación y la salud. La clase política ha recepcionado positivamente nuestra propuesta de buscar una solución final.

Sra. Ministra, nosotros no somos partidarios de vivir de regalos ni subsidios. Lo que nosotros requerimos es trabajo estable y digno para pagar nuestras deudas y vivir como seres humanos. Sin embargo no podemos vivir de la ilusión de un trabajo que no llega y que cuando existe es terriblemente precario. En estos años hemos hecho el esfuerzo de pagar un dividendo de pobre, y la realidad nos demuestra que es una tarea difícil y no segura en el tiempo. Se requiere la voluntad de los distintos actores políticos del país, para la solución de nuestro problema. Hoy día esto se hace más imperioso, ya que el crecimiento del modelo económico, como la evaluación mundial que de el se hace, contrasta en forma abismante con la pobreza y marginación a lo que somos sometidos.

En este marco solicitamos a Ud. una reunión para resolver en forma definitiva los casos más dramáticos que son: los indigentes sociales, los enfermos terminales e incapacitados laborales y los vecinos de la Tercera Edad. Además poder avanzar en la solución definitiva de la asimilación al subsidio de la Social Dinámica sin Deuda.

Por último queremos manifestar que nuestra Coordinadora es una organización de pobres que lucha por sus derechos, independiente de Municipalidades, Gobierno y Partidos Políticos, que no buscamos aprovechamiento político-electoral y que rechazamos cualquier intento de manipulación de nuestra organización en este sentido.

Esperando una pronta respuesta de parte de Ud.

Saluda Atte. a Ud.

Coordinadora Nacional de Deudores Habitacionales

 

Santiago 20 de Octubre 2004